Cuauhtémoc Blanco no quiso resolver la crisis del agua en Cuernavaca


Por Guillermo Cinta

CUERNAVACA, MOR.- Siendo presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo pudo contribuir a resolver la grave problemática de agua potable padecida por la capital morelense, pero no lo hizo. No movió siquiera un ápice para mejorar la operación general del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, mejor conocido por las siglas SAPAC.

El resultado es sintetizado de la siguiente forma por investigaciones del INEGI: el 41 por ciento de los habitantes de Cuernavaca están inconformes con el drenaje y alcantarillado y el 28.2 por ciento de la población está insatisfecha con el servicio de agua potable de la ciudad. La calificación general que le otorgan a la prestación de agua potable es de 6.49 en una escala de 1 al 10.

Por su parte, el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas A.C., cuyo consejo de administración es encabezado por Juan Cintrón Patterson, ha documentado que, a 21 años de su creación, el SAPAC se encuentra sumergido en una problemática política, operativa y financiera grave. En tres de los últimos cuatro años, el organismo cerró su ejercicio fiscal en números rojos. Y hacia allá se dirige en 2018.

Es importante subrayar que en noviembre de 2016 le fue entregado a Cuauhtémoc Blanco un diagnóstico sobre la grave problemática de abasto de agua potable en Cuernavaca. De ese análisis tenemos una copia. A juzgar por la situación actual del agua en Cuernavaca puede inferirse que la situación no ha cambiado; al contrario, se agravó.

EL PRONÓSTICO REALISTA

El estudio del Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas A.C. consideró, en noviembre de 2016, que de no tomarse acciones de inmediato para revertir la crisis, “el servicio que presta SAPAC continuará decayendo e incrementando su costo ambiental, lo que de por sí no solo afecta la calidad de vida, sino que le quita atractivo a Cuernavaca para atraer y retener talento e inversiones”.

El Centro advirtió lo que a todas luces se cumplió: “Si un sistema de agua y drenaje es deficiente, puede afectar negativamente la productividad de las empresas, su potencial de crecimiento y, en consecuencia, la creación de nuevos empleos”.

DESPILFARRO DE RECURSOS

Sin embargo, aunque detectó los problemas, el Centro aportó soluciones, que infortunadamente para la ciudad, pasaron inadvertidas en la oficina del alcalde.

De entrada, en la capital de Morelos no existe falta de agua, sino una buena administración del recurso. De los 133 millones de metros cúbicos que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) le autoriza extraer anualmente a Cuernavaca, solo se utilizan 69 millones.

Como resultado de sus evaluaciones, realizadas sobre la información que SAPAC y la Conagua (entre varias instituciones) le proveyeron, el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas A.C. presentó siete propuestas concretas para mejorar el servicio de agua potable y saneamiento: eliminar los pagos en efectivo, finalizar los descuentos discrecionales, la reclasificación de cuentas, diseñar un programa para la detección de tomas clandestinas, implantar la medición electrónica, el congelamiento de plazas y el cambio de equipos de bombeo.

MÁS DEFICIENCIAS DETECTADAS

Las principales deficiencias del servicio de agua potable y saneamiento son: la contaminación de las barrancas. Las barrancas de la ciudad están contaminadas. La autoridad ha detectado más de dos mil descargas de aguas residuales sin tratamiento.

El tandeo. En Cuernavaca se surte agua solo a ciertas horas y ciertos días, lo que implica que las personas deban disponer de tinacos y cisternas. Un gasto adicional para las familias. Mientras el promedio nacional es de 75 por ciento de casas con servicio continuo, en Cuernavaca solo el 0.48 por ciento de la población recibe agua de forma permanente.

Días sin agua. Cada tercer día una colonia de la ciudad no tiene agua y el 57 por ciento de los habitantes de Cuernavaca padecen fallas en el suministro.

Necesidad de pipas. En Cuernavaca 5,216 personas (cifra conservadora, pues al respecto existe una cifra “negra” no registrada por el SAPAC) reciben agua a través de pipas. Para esas familias el costo es cinco veces mayor que para quienes tienen acceso al agua entubada. En promedio, una familia con toma paga $1,074.00 anuales mientras los que utilizan pipas pagan $ 5,400.00 (20 pipas al año con costo unitario de $270.00).

LAS JUSTIFICACIONES DEL SAPAC

De acuerdo con el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca estas deficiencias en el servicio se deben a la falta de recursos para invertir en infraestructura hidráulica.

Para reparar la red de agua y drenaje se necesitan 803 millones de pesos. Si se divide ese monto en tres años, la duración de una administración municipal, el organismo operador requeriría invertir anualmente 267 millones de pesos.

Sin embargo, con los recursos que actualmente genera SAPAC y sus erogaciones es imposible. El organismo operador tiene comprometidos el 92 por ciento de sus ingresos en gastos operativos e inclusive algunos años ha gastado más de los recursos que genera.

Para obtener los fondos necesarios para un servicio de agua potable y saneamiento de calidad, Morelos Rinde Cuentas propuso en noviembre de 2016 lo siguiente, que nunca se aplicó:

Eliminar los pagos en efectivo. Las cuentas de SAPAC tienen inconsistencias financieras. Si se eliminan los pagos con efectivo en las oficinas de SAPAC, el control financiero aumentará generando ahorros para la institución.

Fin a los descuentos discrecionales. En el 2015, SAPAC dejó de recibir 53 millones 353 mil 742 pesos debido a las bonificaciones que otorgó. De esa cantidad, 34 millones 905 mil 500 pesos se otorgaron a discreción del director. Si los directivos de SAPAC pierden la facultad de autorizar descuentos, SAPAC podría recibir aproximadamente 35 millones de pesos anuales adicionales. Este escenario sigue igual en 2018.

Reclasificación de cuentas. En 2015, el INEGI registró un total de 24,699 negocios en Cuernavaca, sin embargo, SAPAC solo tiene registradas 8,257 tomas de agua comercial. Es decir, solo una tercera parte de los negocios pagan el agua con cuota comercial. El costo del agua habitacional es 43 por ciento menor al comercial. Si todos los negocios de la ciudad pagaran el agua con cuota comercial, SAPAC podría recibir hasta 171 millones de pesos adicionales anualmente.

Programa para detectar tomas clandestinas. El 15 por ciento del agua que consume la ciudad no se factura. Esto representa una pérdida económica anual para el organismo de 24 millones. Sin embargo, este daño al erario es evitable y sin necesidad de inversión. Por ejemplo, en la ciudad de Hermosillo, la autoridad en asociación con una empresa implementó un programa para hallar tomas clandestinas que no tiene costo para
el Ayuntamiento.

Medición electrónica. Solo el 43.19 por ciento de los usuarios de SAPAC cuentan con un medidor que permite conocer su consumo individual para cobrarles con exactitud. Si SAPAC colocara medidores electrónicos (existen en el mercado aparatos que, a través de una tarjeta que se le entrega al usuario, evitan que un capturista tenga que ir al domicilio a tomar lectura del medidor y otro trabajador a dejar el recibo) ahorraría hasta 30 millones de pesos anuales, pues actualmente hay 186 personas en la nómina del organismo dedicadas a labores de lectura de medidores y entrega de recibos.

Congelamiento de plazas. El gasto por concepto de servicios personales de SAPAC representa cerca del 50 por ciento de su presupuesto. Este rubro no ha dejado de crecer en los últimos años. Una acción que frenaría el incremento de la nómina es congelar la contratación de plazas vacantes y la apertura de nuevas.

Cambio de equipos de bombeo. Si se cambian y/o reparan los sistemas de bombeo de 71 pozos de la ciudad, SAPAC podría ahorrar 38 millones 810 mil 553 pesos anuales en consumo de luz.

En suma, concluyó el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas A.C., “con estas acciones SAPAC podría recaudar en un año 297 millones 606 mil 981 pesos adicionales. El doble de lo que recauda hoy por derechos de agua y saneamiento”.

Actualmente el multicitado organismo operador del servicio de agua de Cuernavaca sigue en números rojos, en la quiebra técnica, pero a la vez inmerso en deudas con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la cual corta a menudo la energía eléctrica en fuentes de abastecimiento, simple y sencillamente porque el SAPAC y el gobierno municipal no le pagan.

Lamentablemente, los paganos de los platos rotos (es decir la pésima administración del sistema y la negligencia de las autoridades municipales), son los ciudadanos. La grave problemática se presenta ahora en temporada de estiaje, pero amenaza con extenderse durante los próximos meses.

TOMADO DE MORELOS HABLA

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