Recuento de Daños


Vicente Gutiérrez

Previo al debate se hablaba del fracaso de la campaña de José Antonio Meade y varios analistas tratan de identificar las causas, además de la falta de emoción del candidato priista.

Unos, apuntan a no haber tomado distancia del gobierno o romper con Enrique Peña; otros a la falta de integración de los equipos de campaña; falta de apoyo en los estados y hasta traición del extitular de Gobernación, Miguel Osorio Chong, que podría llevar a borrar los restos del osorismo en las delegaciones federales.

Raymundo Riva Palacio (Financiero): “El reporte de lo que estaba haciendo su viejo amigo, lo recibió Peña en Hannover. El presidente autorizó que se hablara con él  y con Enrique Ochoa, a quien se le informó lo que estaba haciendo Osorio sin que tomara medidas para contrarrestarlo. En las pláticas se le planteará, la amenaza de que podría no ser el coordinador en el Senado, si no modificaba su actitud. Pero la crisis que genera Osorio es más profunda de lo que se aprecia. Priistas en los cuartos de guerra han señalado que Ochoa no está logrando el respaldo homogéneo de las bases priistas  del país”.

Leo Zuckermann (Excélsior): “Algunos, quizá azuzados por gobernadores o líderes sindicales, podrían cambiar su voto. ¿Por Anaya o por AMLO?  El PRI está en una encrucijada. Si gana López, hay riesgo de que desaparezca. El tabasqueño hará lo posible para que los priistas se vayan a Morena. Y los priistas felices porque les gusta más ser los “soldados del Presidente” que los opositores del gobierno. Si, Anaya gana, el PRI podría sobrevivir como “partido bisagra”, cuyos apoyos en el Congreso y en los gobiernos estatales tendrían valor para sacar la agenda del Presidente, como ocurrió después de 2006”.

La moneda está en el aire y se habla de un golpe de timón de Meade y Enrique Peña para regresar al PRI al carril, más allá del trabajo de tierra en que están esperanzados algunos operadores.

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