Fue en los momentos previos al despegue de un avión de la compañía Lion Air, en Indonesia, cuando un joven estudiante bromeó con un auxiliar de vuelo al cuestionarlo sobre su equipaje.

El estudiante dijo que su maleta contenía un artefacto explosivo y varios de los pasajeros escucharon la información falsa lo que comenzó a esparcir el pánico entre todos los pasajeros.

A pesar de que una sobrecargo intentó tranquilizar a los pasajeros, estos comenzaron a saltar desde las alas del avión en busca de salvaguardar sus vidas resultando algunos heridos por la gran altura.

Al lugar llegaron elementos policíacos para buscar explosivos pero no encontraron nada y ahora el joven bromista podrá pasar un año en la carcel por dar información falsa.